Sabías que...
Este lugar fue la primer población en ostentar el título de ciudad en el estado de Guanajuato, antes que cualquier otra
Fundación
La primer actividad humana anterior a la llegada de los conquistadores españoles es de 2,000 años A.C. a 200 años D.C. aproximadamente, cuando surgen culturas con un asiento fijo en regiones muy particulares como el sur de lo que hoy es el estado de Guanajuato, así tenemos la llamada Chupícuaro, considerada como la Cultura Madre, en las márgenes del Río Lerma que sirvieron para la fundación durante la época de la colonia, desde el año 200 A.C. hasta el 900 D.C., viene la descendencia de la cultura Chupícuaro dando el surgimiento de otras culturas y entran por el sur grupos tarascos, del 900 A.C. hasta 1,200 D.C. invaden toda la región sur del estado, desde el siglo X estos eran asediados por grupos chichimecas que procedían del norte.
Guatzindeo en Tarasco significa: "lugar de montones de piedras", para algunos y para otros "amenidad del rio", "lugar del hermoso monte", "lugar de hermosa vegetación" o "lugar de aves de hermoso plumaje". La tradición señala que los aztecas pasaron en su peregrinación hacia Tenochtitlán.
En 1521 la división política de la Nueva España se estableció en encomiendas hasta que en 1531, la segunda audiencia las declaró nulas y las ciudades de Guanajuato quedan dentro el obispado de Michoacán.
En el Valle de Guatzindeo se localizaba el pueblo de Chochones habitado por indios procedentes de Oaxaca y que a causa de las pestes traídas por los españoles quedó despoblado.
Durante el gobierno de Don Antonio de Mendoza empezaron a formarse en el valle de Guatzindeo granjas y estancias convirtiéndolas en dos primitivos centros de población: Santiago Maravatío y Guatzindeo, donde los franciscanos asentaron su “hospitalito” a la manera y obra de Vasco de Quiroga y Fray Juan de San Miguel de pobre construcción, paredes de adobe y techos pajizos, cuando se alcanzó cierto número de habitantes, se vio la posibilidad de reunirse para tener ventajas de protección mutua y formas de decisión y de poder político, en 1540 se trasladó la sede del Obispado a Pátzcuaro y los pueblos del Bajío quedaron sujetos a la erección de la Alcaldía Mayor de Celaya.
Por Real Cédula del 9 de febrero de 1586, Don Gerónimo López, hijo del conquistador del mismo nombre y Doña Ana Carrillo de Peralta su mujer, fundaron tres mayorazgos, el primero lo recibía su hijo Don Gabriel López de Peralta, el segundo, su hijo Don Francisco López de Peralta y el tercero, su hijo don Miguel López de Peralta.
El primer mayorazgo comprendía unas casas principales y huertas en la ciudad de México, sitios de tierras que actualmente se localizan en los municipios de Tarimoro, Acámbaro, Jerécuaro, Apaseo, Celaya y Salvatierra.
Ya para 1600 aproximadamente el azote de las pestes y enfermedades traídas por los europeos, motivaron la desaparición del pueblo de Guatzindeo y de sus ya escasos pobladores, unos pasaron a radicar a Yuririapúndaro y otros cruzaron al lado derecho del río Lerma y fundaron otra pequeña congregación con el nombre de San Andrés Chochones, con lo cual surgió la necesidad de una nueva fundación.
La petición inicial para la fundación de una villa en tierras de San Nicolás de los Agustinos debía ser la ciudad llamada La Nueva Madrid a imitación de la capital imperial, tal petición fue revocada y declarada improcedente en el año de 1609, a causa de la oposición de las autoridades de Valladolid, Pátzcuaro, Celaya, Acámbaro, Querétaro y Yuririapúndaro.
Hacia 1630 el pueblo de Guatzindeo ya casi vacio de indios se había transformado en una comunidad de españoles, existiendo ya un convento franciscano con su iglesia que daba todos los sacramentos.
Se realizaron varios intentos de fundación que habían sido revocados por una u otra razón, en 1632 el gobernador Don Rodrigo Pacheco Osorio, Marqués de Cerralvo, por parte de los vecinos labradores del Valle de Guatzindeo, presentaron una solicitud para congregarse en el pueblo de Chochones, fue entonces que a partir de ese tiempo que se da reconocimiento español al nombre de San Andrés Chochones. Se pensó en una cuidad ordenada y armoniosa siguiendo los lineamientos españoles hechos por Felipe II en 1573, con calles y manzanas rectas según lo dispuesto, al centro la plaza mayor, etc.
Al paso de los años las inundaciones obligaron a los vecinos a mudarse a la Hacienda de San Buenaventura y poco después a la congregación de San Andrés Chochones, decadente asiento de indios, arraigado al fin el grupo de españoles solicitaron la creación de una ciudad que funcionará independientemente de la Villa de Celaya, a cuya jurisdicción pertenecían. El Virrey García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra y Marqués de Sobroso, recibió la petición escrita por Don Gabriel López de Peralta, rico terrateniente heredero de uno de los mayorazgos fundados por sus padres Gerónimo López y Doña Ana Carrillo de Peralta; ofrecía 50 sitios de estancia para ganado mayor y diversas caballerías de tierras, en el paraje que le llaman San Andrés Chochones, donde se congregaban hasta cuarenta vecinos españoles con sus familias y casas, y que se fundara una ciudad que se llame San Andrés de Salvatierra, pues se ha de fundar en el tiempo de reinado de su excelencia, solicitando también le diera el título de Fundador de la Ciudad y oficio de Corregidor Perpetuo con título de Teniente de Capitán General, para el y para sus descendientes llamados al mayorazgo, llego otra solicitud de Agustín de Carranza y Salcedo, canciller y registrado de la Real Audiencia apoyando a López de Peralta. Así el 9 de Febrero de 1644 el Virrey de la Nueva España Don García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra y Marqués de Sobroso expidió la cédula por la cual Salvatierra alcanzando el titulo de ciudad antes que cualquier otra de las poblaciones del Estado de Guanajuato, en lo religioso siguió dependiendo del Obispado de Michoacán, esta licencia se otorgó conforme a lo dispuesto por Felipe IV Rey de España, en su Real Cédula dada en cuenca el 12 de junio de 1642.
Dos meses después se creaba el primer Cabildo y se funda el 1º de Abril de 1664 San Andrés de Salvatierra, en virtud del título expedido el 9 de Febrero del mismo año por el Virrey García Sarmiento de Sotomayor, en 1643 había sido erigida la parroquia, un año después de la fundación de la ciudad llegaron los carmelitas y el célebre fray Andrés de San Miguel, el templo y la casa quedaron cerca del río, en terreno bajo por cuya razón tuvieron que cambiarse 200 metros arriba en donde ahora se encuentran, bajo la advocación de San Ángelo mártir.
Posteriormente el 29 de septiembre de 1644, se comisionó a Francisco Bravo de Lagunas, alcalde ordinario para el repartimiento de los solares y se señaló la plaza mayor, en el año de 1646 el Conde de Salvatierra encomendó al fiscal Don Pedro Navia, justicia mayor y juez de comisión para todas las diligencias, el reparto de aguas y tierras y para que el 9 de febrero de 1646 se procediera a la diligencia para delimitar la jurisdicción en un área de cuatro leguas a la redonda hasta los señalamientos de la Villa de Celaya, Salamanca y Corregimiento de Querétaro.
Así este valle tan rico de toda clase de productos, abundante en aguas, con hermoso clima, cuantioso en lluvias, con magníficas tierras tenía que ser objeto de atención y deseo de los pobladores que iban rápidamente organizando una nueva nación.
Salvatierra fue incorporada a la independencia de Guanajuato en 1787, El Cura Miguel Hidalgo pasó por esta ciudad en su marcha a Valladolid, poco después de haber iniciado la lucha de independencia hospedándose en el mesón de La Luz. Instituido el Estado Libre y Soberano de Guanajuato en 1824, el partido de Salvatierra quedo agregado al distrito de Celaya, con categoría de subprefectura fue agregada Salvatierra a Querétaro por Maximiliano el 3 de marzo de 1865, pero con el triunfo del gobierno de Benito Juárez, las cosas volvieron a su estado anterior. Después del triunfo de la república ocurrió la insurrección cristera con Sebastián Lerdo de Tejada, la cual dio actividad armada en la zona de Salvatierra, pasando todo esto empezaron las labores constructivas: la introducción del telégrafo, años después el ferrocarril, se introdujo la energía eléctrica. Al estallar la revolución de 1910; se levantaron contra el porfirismo al mando de fuerzas populares, Catarino Guerrero y Moisés García Villagómez, tempranamente sacrificados. La desamortización de los bienes del clero sirvió para corregir la escandalosa opulencia de algunas órdenes, para que el ayuntamiento obtuviera edificios para casa municipal, cárcel, hospital y rastro.